Un despacho de abogados, una gestoría o una clínica guarda cada año carpetas con datos de otras personas: expedientes, escrituras, informes médicos, declaraciones. Protegerlos mientras se usan es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es eliminarlos cuando ya no hacen falta, de manera que nadie pueda reconstruirlos.
En Beck Destrucción Confidencial nos ocupamos de esa segunda mitad en Salamanca y en toda su provincia. Recogemos la documentación, la destruimos en nuestras instalaciones y le entregamos un certificado que deja constancia de lo destruido.
Le decimos cuánto cuesta. Basta con saber qué volumen de papel tiene, aunque sea a ojo, y si la destrucción es de una sola vez o continua. Llame al 91 113 84 97 o rellene el formulario.
El Reglamento General de Protección de Datos obliga a conservar los datos personales solo el tiempo necesario y a tratarlos con seguridad también cuando se eliminan. Un folio roto en cuatro trozos se recompone en minutos, y una caja en el contenedor del papel puede acabar en cualquier parte.
Contratar la destrucción no es obligatorio, pero sí le da algo que la papelera no puede darle: un certificado con la cantidad de papel destruido y la fecha. Si algún día tiene que demostrar qué hizo con unos datos que ya no guarda, ese documento es su respuesta.


La norma DIN 66399, junto con la DIN 32757, clasifica la destrucción en niveles de seguridad según el tamaño de las partículas resultantes: cuanto más delicado es un documento, más fino debe ser el corte. Nuestras trituradoras de gran capacidad se ajustan al nivel que necesite cada cliente, y todo el proceso sigue la norma europea UNE-EN 15713.
Cuando el papel ya es ilegible, se recicla. Los soportes digitales, como discos duros, pendrives, tarjetas de memoria y teléfonos, se destruyen físicamente.
Para vaciar un archivo de golpe, recogida puntual: se fijan por escrito los kilos y el plazo, y se retira todo en una visita. Para el papel de cada semana, un contenedor ECOBOX cerrado y precintado que vaciamos con la frecuencia que acordemos. En los dos casos lo recoge personal uniformado con cláusula de confidencialidad, en vehículos propios, y el papel no espera más de un día para triturarse.

¿Tiene documentos que destruir en Salamanca o en su provincia? Escríbanos y le enviamos presupuesto, o llámenos al 91 113 84 97.