¿Cómo reciclar envases de plástico?

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¿Cómo reciclar envases de plástico?

El plástico está por todas partes. No es una sensación. Es una realidad sustentada por datos: en 2020 el ritmo de producción de plásticos habrá aumentado un 900% en relación al año 1980. Nueve veces más plásticos en solo cuarenta años. Por desgracia, hasta ocho millones de toneladas de ese plástico producido anualmente acaba en los mares y en los océanos. Una contaminación que no podemos seguir permitiéndonos. Tanto empresas como consumidores debemos reciclar los envases de plástico que utilizamos si queremos cuidar nuestro planeta.

 

Envases reciclables

En nuestra vida cotidiana lidiamos con una enorme cantidad de envases de plástico. Y aunque todos ellos pueden reutilizarse de manera casera para seguir disfrutando de una vida útil, en lugar de consumir otros productos de manera que generemos más contaminación por producción, es cierto que no todos son envases reciclables. En ese sentido, nuestra referencia a la hora de conocer si un envase de plástico puede reciclarse se llama Código de Identificación de Plástico. Un código que clasifica los envases en función del tipo de resina de la que están hechos.

Por suerte, la mayoría de los plásticos puede reciclarse. Desde los fabricados con PET (tereftalato de polietileno) como las botellas de bebidas a los fabricados con PVC (policloruro de vinilo) como las tuberías o las botellas de detergente, pasando por los fabricados con HDPE (polietileno de alta densidad) como los tetrabricks. También aquellos compuestos por PP (polipropileno) como los tapones de los envases o aquellos compuestos por PEBD (polietileno de baja densidad) como el papel film. Todos ellos son envases de plástico reciclables.

Sin embargo, y como apuntábamos antes, existen envases de plástico que no son reciclables. Como los plásticos mezclados con otros materiales. Un buen ejemplo de ello es el pegamento. También los plásticos pigmentados y los plásticos degradados por el sol. Incluso los plásticos mezclados con otro tipo de resinas no plásticas. Más allá de estos, el resto de residuos plásticos pueden y deben reciclarse. A continuación, te indicaremos dónde tirar todos estos envases para contribuir al reciclaje de los mismos y proteger el planeta.

 

Contenedor amarillo de reciclaje

El contenedor amarillo aterrizó en nuestro país hace más de dos décadas. Hoy podemos encontrarlos en barrios de todas las ciudades españolas. En concreto, y según datos de la organización sin ánimo de lucro Ecoembes, hay un contenedor amarillo por cada 117 habitantes. Una cifra que nos lo pone bastante fácil a la hora de reciclar. Y es que basta con utilizar el localizador de contenedores de reciclaje oficial del Ayuntamiento de Madrid para que encuentres con facilidad el contenedor amarrillo de reciclaje de envases plásticos.

En ese contenedor podrás tirar botellas de plástico, botes de desodorante, bandejas de aluminio, tarrinas y tapas de yogur, tubos de pasta de dientes, bandejas de corcho blanco, tetrabriks, tapas de plástico o bolsas de plástico. Recuerda, eso sí, que en el contenedor amarillo de reciclaje no debemos echar residuos orgánicos, por lo que las bolsas de basura, aunque sean de plástico, deben ir al contenedor ordinario destinado a dichos residuos. De lo contrario estaríamos entorpeciendo el trabajo de los profesionales de las plantas de separación.

En cuanto a qué productos podrían generar confusión, contamos con una larga lista: juegues de plástico, cápsulas de aluminio de café, macetas de plástico, cajas de discos de música, bolígrafos, mecheros o fotografías. Ninguno de ellos deberá ir en el contenedor destinado al reciclaje de envases plásticos. ¿Lo tienes más claro ya? Ahora ya sabes todo cuanto debes saber para reciclar correctamente este componente que tanto daño está haciendo al planeta en la actualidad. Cuidemos nuestro hogar.