¿Qué es lo que más contamina en el mundo?

contamina-materiales

¿Qué es lo que más contamina en el mundo?

,

Todavía no sabemos si nos hemos dado cuenta tarde o aún estamos a tiempo de salvar nuestro planeta. Pero por lo menos hemos tomado conciencia. Durante los últimos años, los principales dirigentes del mundo, las empresas y sobre todo los ciudadanos hemos entendido de verdad las consecuencias de la contaminación tan feroz que hemos estado realizando durante las últimas décadas. Se han perdido hábitats, se han perdido especies y se han perdido millones de ejemplares animales. Los niveles de contaminación humana alcanzan picos históricos.

La lucha contra la contaminación, y en consecuencia contra el cambio climático que estamos acelerando con esa misma contaminación, es un trabajo colectivo. La manera en la que produzcamos, consumamos y gestionemos los materiales será crucial para el futuro del planeta, los animales que lo habitan y los propios seres humanos. Y en ese sentido, tenemos mucho que hacer. Por ejemplo, evitar los materiales contaminantes. O, en caso de que no haya alternativa, aprender a tratarlos adecuadamente para reducir su impacto sobre el medio ambiente.

¿Pero cuáles son esos materiales contaminantes? A continuación, descubriremos qué es lo que más contamina.

 

Los materiales más contaminantes

En otro de nuestros artículos ya hablamos sobre los 5 productos que usamos a diario que más contaminan nuestro medio ambiente: las botellas de plástico, los productos descartables, las toallitas, las materiales que dan vida a los aparatos electrónicos y las baterías. Hoy vamos a hablar sobre contaminantes que no están presentes –o al menos no de forma recurrente- en nuestra vida diaria, pero que son parte de la actividad humana actual y que están destruyendo el planeta como ningunos otros materiales. Aunque no los veamos, existen, están ahí.

Como los productos residuales de la actividad minera. Hablamos de químicos muy peligrosos como el mercurio, el plomo, el arsénico, el cromo o el cadmio. Estos materiales contaminantes ponen en peligro los ecosistemas. Además, entran en la cadena alimentaria hasta perjudicarnos directamente a los seres humanos. Lo mismo ocurre con los residuos del tratamiento del carbón. Especialmente mercurio, que va desde las centrales eléctricas hasta los seres vivos, aunque también del peligrosísimo dióxido de azufre. Este último puede generar cáncer de pulmón.

En general, y comoveis, lo que más contamina el medio ambiente son los residuos químicos generados por las industrias. Otra de ellas es la de la función del plomo, durante la cual se liberan tanto hierro como zinc, dos elementos tóxicos que afectan a más de dos millones y medio de personas en el planeta. Y lo mismo pasa con la industria agricultura masiva, cuyos plaguicidas destinados a eliminar parásitos son la causa de una gran contaminación ambiental. Una que, en muchos casos, afecta a la salud humana a través de la comida.

Pero no es la única sustancia contaminante que utilizan las industrias agriculturas. También los herbicidas. Un producto cuya incidencia en la salud humana sigue entredicho.

 

¿Qué es lo que más contamina?

Por tanto, si nos preguntamos qué es lo que más contamina en el mundo, la respuesta es clara: los desechos químicos de las grandes industrias. Esas que, sin que las veamos ni seamos conscientes de su actividad, generan los recursos con los que funciona nuestro mundo actualmente. De ahí la importancia de encontrar soluciones de alternativa para seguir manteniendo nuestra calidad de vida sin destrozar el planeta, los hábitats, los animales y nuestra propia salud en el camino. Nuestro futuro y el de nuestros hijos depende enteramente de ello.

Por otro lado, debemos recordar que también hay mucho en nuestro día a día que podemos hacer para reducir nuestro impacto ecológico. Como reutilizar el plástico o sustituirlo por materiales más ecológicos. O no consumir aceite de palma, para cuya obtención se están destrozando ecosistemas enteros de Indonesia y otros países. Eso es lo mínimo que podemos hacer por nuestro mundo.