¿En qué contenedor debemos tirar los libros?

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¿En qué contenedor debemos tirar los libros?

La transformación tecnológica que está experimentando nuestra sociedad está acabando con muchos de los objetos físicos que solíamos tener por casa. En lugar de discos ahora llevamos la música en el smartphone. Y en lugar de libros empezamos a comprarnos lectores electrónicos. No obstante, los libros físicos aún tienen una larga vida por delante. Los que están aún por venir y los que ya vinieron. ¿Pero qué hacemos con estos últimos cuando ya no los necesitamos? ¿En qué contenedor se tiran los libros?
 
 

Contenedores para libros

Recientemente escribimos un artículo titulado Colores de los contenedores de basura en el que hablamos de los diferentes materiales y productos que debían depositarse en cada contenedor en función de su color. ¿Recuerdas? Pues en ese caso recordarás que hablamos también del contenedor azul, un contenedor hecho específicamente para el reciclaje de papel y cartón. Justo los dos materiales que suelen conformar los libros. ¿Qué quiere decir esto entonces? Que los libros pueden depositarse tranquilamente en el contenedor azul.
 
Después de todo, en este contenedor podemos depositar todo cuanto esté fabricado con papel o con cartón. Pero exclusivamente. Recuerda que hay productos fabricados con cartón o papel que, sin embargo, también contienen plástico o metal. El brick de los zumos y leches es un ejemplo perfecto de ello. Estos productos, al disponer de esos materiales, no puede ser tirado en el contenedor azul. Pero los libros se pueden tirar en el contenedor de papel porque en la inmensa mayoría de los casos no contiene plástico o metal.
 
 

Se pueden tirar los libros al contenedor del papel

Ahora ya sabemos a qué contenedor van los libros. Pero es el momento de hacernos una buena pregunta: ¿no existe una alternativa diferente? Después de todo, el papel de los libros puede reutilizarse para fabricar nuevos productos de papel, incluidos nuevos libros. Sin embargo, el conocimiento que albergan esos libros sí desaparecerá. Por eso desde el blog de Beck Destrucción Confidencial animamos a nuestros lectores a dar otras salidas diferentes a los libros que tienen en casa pero no necesitan más.
 
 

Reciclaje de libros

Al fin y al cabo, en Beck Destrucción Confidencial somos seguidores acérrimos de las regla de las tres erres del reciclaje. Tres erres que, además del reciclaje, incluyen la reducción del consumo y la reutilización. Por eso creemos que existen alternativas muy sencillas que pueden permitir a otras personas reutilizar libros y libros que tú no quieres, consiguiendo así además que reduzcan el consumo de libros de primera mano. Con esta actitud estaremos protegiendo no solo el conocimiento sino también el planeta.
 
Posibilidades hay muchas. Como regalar los libros a los amigos o a los familiares, intercambiarlos por otros libros a través de plataformas digitales destinadas a ello, donarlos a las oenegés o a las bibliotecas, vender el libro que no necesitas para sacar un dinero extra o guardarlo en un trastero para el futuro. Quizá mañana o pasado los necesites. O quizá los necesite un amigo o un familiar. Reciclar libros está muy bien, pero existe alguna que otra alternativa más interesante desde nuestro punto de vista.
 
 

Reciclar libros en el contenedor

Si sientes demasiada pereza para implementar alguna de estas alternativas y quieres deshacerte de ellos de todas maneras, entonces hazlo bien. Acude al contenedor azul más cercano -existen infinidad de ellos en las ciudades españolas- y deposítalos allí para que sean trasladados a una planta de reciclaje de papel. Tenemos la obligación de realizar el reciclaje de libros correctamente para cuidar de nuestros bosques, del planeta y de los animales que lo habitan. ¡Es una responsabilidad colectiva!