La LOPD es la Ley Orgánica de Protección de Datos. Hoy, cuando se habla de la LOPD, se habla de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD), que en España complementa al Reglamento General de Protección de Datos europeo (RGPD). Protege el derecho de cada persona a controlar sus datos personales y obliga a empresas, autónomos y administraciones que los tratan. Aquí tienes qué es, qué cambió respecto a la antigua ley de 1999 y a qué obliga.
¿Qué significa la LOPD?
La LOPD no nació por casualidad, pero tampoco es una transposición: el Reglamento General de Protección de Datos o RGPD es un reglamento europeo y se aplica directamente en toda la Unión Europea desde el 25 de mayo de 2018. Lo que hace la LOPDGDD es adaptarlo a España y desarrollar lo que el reglamento deja a cada país, como la edad para consentir el tratamiento de los propios datos (14 años en España), las reglas de la videovigilancia o los derechos digitales en el trabajo. Por eso, para cumplir hay que mirar las dos normas a la vez.
Resumen de la Ley Orgánica de Protección de Datos
Por supuesto la Ley Orgánica de Protección de Datos de diciembre de 2018 no era la primera que reinaba en nuestro país. En realidad, la LOPD vino a sustituir a la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal y a introducir ciertas novedades muy significativas. Entre ellas, la obligación por parte de los encargados del almacenamiento y tratamiento de datos personales de terceros de dar más información a estos últimos acerca de las acciones que tienen lugar con sus datos. Eso es clave.
Además, con el RGPD y la LOPDGDD se amplían los derechos de las personas sobre sus datos: a los antiguos derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación, que ahora se llama supresión, y oposición) se suman la limitación del tratamiento, la portabilidad y el llamado derecho al olvido. La obligación de notificar las brechas de seguridad a la Agencia Española de Protección de Datos en un máximo de 72 horas, llevar un registro de las actividades de tratamiento y la responsabilidad proactiva son otras novedades clave de la normativa. Un resumen de la LOPD. ¿Pero para qué sirve todo esto?
¿Para qué sirve la LOPD?
Básicamente, y como explicábamos, la LOPD tiene por finalidad proteger los derechos de los usuarios sobre sus propios datos personales. De ahí otra de las medidas nuevas de la normativa: el hecho de que quienes se quieran hacer con los datos personales de los usuarios necesiten el conocimiento explícito de estos. Así, con la LOPD ya no basta el consentimiento tácito. Además, la información precedente al consentimiento necesita ser específica e inequívoca. Eso es lo que significa la LOPD, entre otras cosas.
¿Qué tipo de datos protege la LOPD?
Tal y como hemos venido comentando a la hora de responder a la pregunta de para qué sirve la LOPD, esta es una normativa destinada a proteger los derechos vinculados a los datos personales. Ahora bien, ¿qué son los datos personales? Pues cualquier información en texto, imagen o audio que permita la identificación de una persona, como el nombre, el correo electrónico, la creencia religiosa o el DNI. Algunos, como las creencias religiosas o la salud, son categorías especiales de datos y tienen una protección reforzada. Los datos anónimos no forman parte de la protección otorgada por la LOPD ni por el RGPD.
¿Qué define como tratamiento de datos la LOPD?
La LOPD define el tratamiento de datos LOPD como todas aquellas operaciones y procedimientos técnicos que siendo automatizados o no automatizados permiten el acopio, la grabación, la conservación, la creación y la modificación de datos. Además, también incluye las cesiones de datos con otros agentes. Debemos tener en cuenta que el incumplimiento de las estipulaciones de la LOPD puede conllevar sanciones leves, graves o muy graves por parte de la Agencia Española de Protección de Datos, que con el RGPD pueden llegar a 20 millones de euros o al 4% de la facturación anual mundial de la empresa, la cifra que sea mayor. Y la ley no se queda en lo digital: los papeles con datos personales también hay que destruirlos de forma segura cuando dejan de hacer falta, algo que en Madrid resolvemos como empresa de destrucción de documentos en Madrid, con certificado incluido.
Si tu empresa necesita revisar si cumple, nuestra consultoría de protección de datos hace la auditoría, la adaptación al RGPD y la LOPDGDD y la documentación legal que exige la normativa.

